Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘exogénesis’

Drúnvalo Melchizedek El por qué de la unidad de toda la vida en todas partes

Drúnvalo, a través de la explicación de la escuela de misterios del ojo derecho de Horus (la Escuela de Akenaton) nos da el por qué de la unidad de toda la vida en todas partes.


Se llama así a la sintonía y repetición de las formas que ocurren naturalmente a través de todo la creación.  Estas formas son consideradas como el lenguaje de Dios. La Geometría Sagrada está en la creación de todo el Universo, en el Génesis, y en nuestra propia creación como Seres Humanos.  Entenderemos formas geométricas, como campos de energía alrededor de nuestro cuerpo.
La mayoría de nosotros siente alguna conexión con los demás y con lo demás e  intuitivamente abrazamos el concepto de Unidad, también podemos experimentarlo emocionalmente  pero no hemos llevado  a la práctica este concepto concientemente.  Un propósito del taller es mostrar la unidad por toda la  vida en todas partes; no estamos separados, somos un holograma dentro de otro holograma y otro y otro más.    Cuando tomamos conciencia de la Unidad, ésto le permite a la glándula pineal activarse en una forma completamente nueva; ésta es la base para la utilización exitosa del Campo Mer-Ka-Ba.  Vivirás íntimamente lo que es la unidad a través la Meditación Fase de la Unidad.


Cuando las enseñanzas sobre la geometría son utilizadas para mostrar la verdad ancestral de que toda la Vida emerge desde el mismo plano, podemos ver claramente que la Vida florece desde la misma fuente… La Fuerza Inteligente que algunos llaman Dios. Cuando se utiliza la geometría para explorar esta gran verdad, se despliega una comprensión más amplia del Universo, hasta que podemos ver que todos los aspectos de la realidad se vuelven sagrados. Comprender las simples verdades de la Geometría Sagrada, conducen a una evolución de conciencia y a la apertura del corazón, que son el siguiente paso en le proceso de la evolución humana.

EL LENGUAJE UNIVERSAL DE TODA LA VIDA
Las enseñanzas sobre Geometría Sagrada, alguna vez sólo accesibles para las Escuelas Secretas de Misterios, ¡están disponibles ahora para todos! Estas pueden utilizarse para ayudarnos a conectar más plenamente con el Universo, así como para asistirnos con la curación emocional y física y una paz mental mucho mayor. Una vez que la mente (el cerebro izquierdo) comprende estas verdades y son experimentadas a través del corazón (el cerebro derecho), emerge un mundo totalmente nuevo. Esas enseñanzas antes se les daban a los iniciados en Egipto y eran llamadas La Escuela de Misterios del Ojo Derecho de Horus.
El patrón geométrico que forman diecinueve círculos entrelazados e insertados a su vez dentro de una esfera se llama La Flor de la Vida. Esta Flor de la Vida y otros patrones basados en ella y conocidos como El Arbol de la Vida, la Fruta de la Vida y la Semilla de la Vida se han encontrado en todo el mundo. a través de los tiempos, y en culturas que según nuestra información nunca han tenido contacto entre ellas, tales como los antiguos Egipcios y los Celtas Medievales. Uno de los patrones que “emergen” de la Flor de la Vida es el tetraedro en forma de estrella insertado en una esfera. Todas las formas de vida tienen campos de energía alrededor del cuerpo que se acoplan a esta geometría. Cuando activamos estos campos de energía de una forma concreta. se crea campos de fuerza energética que podemos usar para viajar entre dimensiones y “ascender”. La aparición de este patrón en las pirámides de Marte (según Richard Hoagland de la NASA) y en algunos de los círculos en los cultivos, indican que esta información esta en poder de formas mas avanzadas de conciencia.
El símbolo de La Flor de la Vida es considerado sagrado entre diversas culturas alrededor del mundo, tanto antiguas como modernas. Dentro de este símbolo se pueden encontrar todos los bloques de construcción del universo que nosotros llamamos los Sólidos Platónicos. El símbolo puede usarse como una metáfora para ilustrar la conexión de toda la vida y del espíritu dentro del universo.
En el curso de La Flor de la Vida, se estudian los Sólidos Platónicos y la forma como se relacionan al cuerpo humano y a la naturaleza de la conciencia, conduciendo al estudiante, no solo a una comprensión intelectual del universo, sino hacia una conciencia experimental de “Dios” y a un sentimiento de conexión con Todo Lo Que Es.
La Flor de la Vida es una plantilla universal con muchos lentes, La Flor de la Vida traza una ventana hacia la unidad de la infinidad y convierte lo ordinario en una revelación de lo extraordinario.
Ver dentro de la ventana de La Flor de la Vida nos reta a unificar nuestra mente, corazón y espíritu. Cuando podemos ver realmente a toda la vida tejida tan íntimamente, fortalecemos el abrazo de lo divino en nuestras vidas y podemos transformar nuestro mundo a través de la visión de la unidad universal.

El símbolo de La Flor de la Vida puede ser encontrado en diversas ubicaciones alrededor del planeta. Nadie sabe con certeza qué tan viejo es realmente este símbolo .Podemos tener una idea
aproximada de una edad mínima por el templo medio de Osirión en Abydos, Egipto, en donde se encuentra este símbolo.

   
Muro grabado en Abydos   
 
Templo de Seti I
Donde se encuentra el muro
 
Fractales de la imagen

El templo medio en Abydos tiene una elevación mucho más baja que los otros dos templos. El templo estaba enterrado en el tiempo en el que el faraón Seti I estaba construyendo los otros dos templos en Abydos. Es notablemente diferente en su construcción. Utilizando grandes bloques de granito y una precisión asombrosa, este templo es diferente a cualquier otra arquitectura Egipcia de templos, excepto la del templo que está al lado de la Esfinge.

El patrón de La FLV fue colocado sobre una pared de granito de este templo. No fue cincelada dentro del granito. Parece haber sido pirograbada dentro del granito o de alguna forma dibujada sobre éste con increíble precisión.
El símbolo de La FLV también ha sido encontrado en Masada Israel, el Monte Sinaí y muchos templos en Japón y en China. Se ha encontrado recientemente en la India y hemos escuchado un reporte de que también fue encontrado en España.

Fuentes:       http://www.flordelavida.com.mx/default.html

Dj Xhemary Omniverso Fractal Dj Xhemary Omniverso Fractal

 
 

Read Full Post »

El descubrimiento de planetas formados en las primeras etapas del universo hace reflexionar sobre la posibilidad de que la vida haya tenido una gran cantidad de tiempo para evolucionar, probablemente dando lugar al desarrollo de vida inteligente más avanzada de lo que podemos imaginar

El reciente descubrimiento radioastronómico de dos planetas extrasolares orbitando una estrella a 12 mil años de luz de la Tierra formada en los primeros de años del universo estremece el marco de la exobiología.

Estos planetas han sido llamados Matusalén o Génesis por su extrema longevidad, habiendo nacido hace 12.4 mil millones (se calcula que el universo tiene 13.7 mil millones de años). Y aunque la composición de estos exoplanetas –de metales ligeros– no parece ser precisamente la misma con la que la vida se ha desarrollado en la Tierra, de cualquier forma sugiere la posibilidad de que la vida haya tenido una enorme cantidad de tiempo para evolucionar.  

Los astrónomos hace algunos años no creían que se hubieran formado planetas en estrellas tan antiguas dentro de cúmulos de galaxias globulares. Pero el descubrimiento de estos planetas en la constelación de Escorpio, probablemente remanentes de una galaxia previa que fue canibalizada en la Vía Láctea, ha cambiado el paradigma de la exploración de vida extraterrestre. Asimismo, el año pasado se descubrió la presencia de carbono en una antigua galaxia, lo cual aumenta, bajo nuestra concepción de la biología, la poosibilidad de que la vida haya evolucionado en los albores del universo.

Podemos pensar que muy posible que una civilización tan antigua pudo haberse destruido, sin embargo, entre los millones de planetas ancestrales que deben de existir por simple probabilidad estadística, es también muy posible que al menos alguna civilización haya logrado escapar la muerte evolucionando a un nivel de conciencia sumanente elevado, similar a lo que conocemos como la divinidad. El libro sagrado hinduista Rig Veda dice que los dioses no siempre fueron dioses sino que lograron la inmortalidad y esa cualidad divina a través de una mítica bebida, el Soma. ¿Tal vez la evolución, a fin de cuentas, no sea más que la trayectoria entre el génesis de la materia y de la vida hacia la divinidad, posiblemente un arco?

Y es que la longevidad, una duración temporal tan amplia, es justamente lo que permite obtener una conciencia superior. Nosotros lo vivimos: nuestra relativamente poca conciencia está determinada en gran medida por el hecho de que morimos pronto y no podemos acceder a un nivel de experiencia que otorga una sabiduría más allá de la impermanencia y los constantes cambios. Nuestra vida es un parpadeo en la faz de la Tierra. Si tuviermos conciencia –y memoria continua– de eones, de ciclos planetarios y hasta galácticos, seguramente tendríamos una visión cósmica mucho más desarrollada y con ello se suscitarían cambios en nuestro organismo –podríamos operar a voluntad sobre nuestra mente y nuestro cuerpo y penetrar en los secretos del universo. Es plausible que se desarrollaría entonces un interés por crear y guíar nuevos mundos –puesto que el mundo propio habría llegado a una especie de homeostasis, de resolano en la cuasi-eternidad.

Así pues regresamos a la popular teoría de los Antiguos Astronautas, el tema de la película 2001: Una Odisea en el Espacio y de la nueva cinta de Ridley Scott, Prometheus. Y aunque esto en un principio suena como una desforada propuesta de ciencia ficción, incluso un riguroso marco racional admite prolijamante este argumento. El cual podemos cotejar con la versión reduccionista de que no debe de existir vida inteligente en el universo porque, de existir, ya nos habría contactado o habríamos detectado alguna transmisión. ¿Acaso no es más lógico pensar que una raza extraterrestre más avanzada pasaría desapercibida para nosostros, de la misma forma que una anémona o una bacteria no tienen conocimiento de la existencia del hombre? O como dijo H.G. Wells “tal vez son vastos, fríos e indiferentes”.

En una rara entrevista sobre el tema de su película: 2001: Una Odisa en el Espacio, Kubrick explica:

Piensa en un tipo de vida que haya evolucionado en uno de esos planetas por cientos de miles de años, y piensa, también, que tipo de avances tecnológicos relativamente grandes ha hecho el hombre en 6 mil años de civilización registrada -un periodo que es menos que un solo grano de arena en un reloj cósmico de arena. Al tiempo que los ancestros distantes del hombre empezaron a salir del mar primordial, ya deben de haber existido civilizaciones en el universo envíando sus astronaves a explorar las regiones más lejanas del cosmos y conquistando los secretos de la naturaleza. Tales inteligencias cósmicas, creciendo en conocimiento por eones, estarían tan distantes del hombre como nosotros estamos de las hormigas. Podrían estar en comunicación telepática instantánea a lo largo del universo, podrían haber logrado la maestría total sobre la materia y de esta forma se podrían transportar instantáneamente a través de billones de años luz de espacio; en su última fase podrían abandonar la forma física y existir como una consciencia incorpórea inmortal en todo el universo.

Una vez que empiezas a discutir las posibilidades, te das cuenta que las implicaciones religiosas son inevitables, porque todos los atributos esenciales de tales inteligencias extraterrestres son atributos que le damos a Dios. Con lo que en realidad estamos tratando aquí es con la definición científica de Dios. Y si estos seres de inteligencia pura alguna vez intervinieron con los asuntos del hombre, sus poderes estarían tan lejanos a nuestro entendimiento. ¿Como verá una hormiga el pie que aplasta su hormiguero–cómo la acción de un ser en una escala evolutiva superior? ¿O cómo la divina y terrible intercesión de Dios?.

Jugando con la frase de Arthur C. Clarke, “una tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”, podemos decir una civilización extraterrestre suficientemente avanzada sería indistinguible de la divinidad. Al menos en la medida que el hombre no adquiere una conciencia similar a esa civilización extraterrestre, en lo que no despierta a su propia divinidad. Podemos conjeturar que una conciencia superior (que a la vez puede ser múltiple e inmaterial) podría estar afectando el curso de nuestra propia evolución, desde alimentándose de nosotros hasta proveyendo una matriz de realidad diseñada para ponernos a prueba en un juego cósmico cuyo destino entredicho es convertirno en ellos, en los dioses de la antigüedad. Y así continuar con el ciclo evolutivo de crear nuevos mundos.

Twitter del autor @Alepholo

[Discovery]

Tomado de Pijamasurf

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: