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Posts Tagged ‘conciencia universal’

La conciencia afecta la materia, el observador afecta lo observado. Experimento así lo demuestra

Las implicaciones son inmensas, aunque nunca saldrá en el noticiario de la noche

Nuevo experimento realizado por el Dr. Dean Radin sugiere que no existe una realidad independiente de su observación; aparentemente la conciencia actúa sobre las partículas subatómicas, modificando sus estados cuánticos

En el centro del misterio que representa la física cuántica esta la posible interferencia del acto de observar en los resultados de un experimento, como si de alguna forma la conciencia estuviera influyendo en un fenómeno que en apariencia debiera ser independiente, o hasta pudiera estarse creando ese fenómeno con el mero acto de observar. Ocurre que al hacer una medición de un sistema de partículas subatómicas la función de onda varía instantáneamente, y no sólo en la región de la medida sino en cualquier otra por muy distante que esté.

Existe enorme polémica entre los físicos sobre esta teoría de la participación de la conciencia en un fenómeno material; mientras que aquellos más ajustados al paradigma clásico rechazan dicha influencia, una corriente identificada dentro de la Interpretación de Copenhague considera plausible que el colapso de la función de onda de un electrón esté determinado por la acción de una conciencia.

Recordamos a Dean Radin por su participación en el Global Consciousness Project de la Universidad de Princeton, el cual justamente mide, con enorme elegancia, la capacidad de la conciencia colectiva de modficar un aparato de medición y por lo tanto de manifestarse materialmente, así como por su trabajo estudiando la telepatía. Este maverick de las fronteras de la ciencia ha realizado un nuevo experimento en conjunto con una serie de científicos del Noetics Institute, publicado en Physics Essays, el cual sugiere que la conciencia afecta la medición de un fenómeno.

Se realizó un experimento de doble rendija (o experimento de Young, famoso por haber revelado la dualidad onda corpúsculo de la luz). “Se predijo que la proporción del patrón de interferencia de la energía espectral de la doble rendija en relación  a la energía espectral de una sola rendija disminuiría cuando se enfocaba la atención a la doble rendija en comparación a cuando no se dirigía la atención”. El experimento constó de 250 sesiones con 137 personas que enfocaron su atención a las rendijas por las que atravesaban fotones. Se diferenciaron intervalos de tiempo en los que se dirigió esta atención y en los que no se dirigió atención. Radin dice que, mientras que se erradicaron todo tipo de variables que podrían influir en el experimento, factores asociados a la conciencia, como experiencia meditando, apertura emocional y otros factores psicológicos “correlacionaron significativamente con las perturbaciones del patrón de interferencia de la doble rendija”. Eso parece ser “consistente con la interpretación relacionada a la conciencia en el problema de medición cuántica”.

El experimento puede ser consultado a fondo aquí. Todo parece haberse hecho conforme al más estricto método científico. Las implicaciones son inmensas, aunque nunca saldrá en el noticiario de la noche. Dice Radin en la introducción a su experimento:

La medición cuántica es un problema ya que viola la doctrina comúnmente aceptada del realismo, que asume que el mundo en general es independiente de la observación. El conflicto entre el realismo ingenuo y lo que implica el problema de medición cuántica obligó a muchos de los pioneros de la teoría cuántica a considerar el significado de observación y medición. Algunos como Pauli, Jordan y Wigner creyeron que algún aspecto de la conciencia –refiriéndose a capacidades mentales como la atención, la alerta y la intención– eran indispensables para entender la medición cuántica. Jordan escribió: “Las observaciones no sólo perturban lo medido, lo producen…  Provocamos que el electrón asuma cierta posición definida. Nosotros mismos producimos el resultado de la medición”.

Esto evidentemente es algo que la ciencia instintivamente rehuye, puesto que pone en entredicho sus fundamentos: refuta la existencia de una realidad objetiva. Y aunque por años se ha querido desestimar este fenómeno como algo que sólo ocurre en el mundo fantasmagórico de las partículas subatomícas, y que no tiene ningún significado en nuestro mundo macroscópico (una especie de insignificante aberración que aún debiera ser rectificada), lo cierto es que lo que implica es consustancial a toda la existencia del universo e inescapable para cualquier formulación filosófica. ¿Como separar de nuestro sentido existencial el hecho de que todo aquello de lo que estamos compuestos, en su constituyente básico, se ve modificado por el acto de ser observado? ¿Cómo no entender entonces, como lo hiciera Robert Anton Wilson, que cualquier teoría, creencia, modelo o sistema que erigamos no es más que un producto de nuestra observación y no un reflejo de la realidad? “Cada descripción del universo es una descripción del instrumento que utilizamos para describir el universo (la mente humana)”, escribió el autor de Psicología Cuántica.

Dean Radin, junto con científicos como David Bohm o Rupert Sheldrake, manifiesta una gran valentía al investigar estos temas anatemas.  ”La noción de que la conciencia puede estar relacionada a la formación de la realidad física ha sido asociado más con la magia medieval y las ideas New-Age que con la ciencia sobria. Como resultado, es más seguro para la carrera de un científico evitar relacionarse con temas tan dudosos y subsecuentemente los experimentos que examinan  estas ideas son difíciles de encontrar en la física. De hecho el tabú es tan grande que hasta hace poco se había extendido a todo examen sobre los fundamentos de la teoría cuántica. Por más de 50 años estos experimentos se han considerado inapropiados para un investigador serio”.

Tiene cierta lógica, la espectralidad de la realidad pone en riesgo el poder casi divino que ha cobrado la ciencia en nuestra sociedad. Un poder que se ha incrementando en la medida que la magia y el arte han cedido su propio poder. La ciencia se considera el único método legítimo para acercarse al conocimiento –una reputación basada ciertamente en su capacidad de generar tecnología y manipular la naturaleza. Pero si acaso la ciencia no ha de ser cínica y rastrera entonces debería investigar, bajos sus principios, la naturaleza de la realidad sin imbuirle sus propias creencias. Ocurre justamente como en el fenómeno del colapso de onda, que al medir un fenómeno la ciencia proyecta la naturaleza de su conciencia en ese fenómeno: la realidad se convierte en una imagen de su modelo de realidad. Este es su gran poder, aunque de paso podría estar confirmando que el observador afecta lo observado. Una posible explicación, también, de por qué experimentamos más o menos la misma realidad colectivamente: un paradigma de pensamiento dominante se encumbra sobre el mundo proyectando su visión de la realidad: y eso es lo que vemos, puesto que así medimos.

La prueba más consistente de como afectamos la realidad como observadores con nuestros pensamientos la tenemos en el siguiente video, fruto del trabajo de investigación del Dr Masaru Emoto

Twitter del autor: @alepholo

Fuente  Pijamasurf

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Este film ha sido creado para comprender unas de las mayores herramientas que se nos dejó a la humanidad hace miles de años.

LA GEOMETRÍA SAGRADA. La Geometria Sagrada es un concepto planteado por el esoterismo y el gnosticismo. La creencia básica es que existen ciertas relaciones entre la geometría y la matemática y la espiritualidad, Dios y diversos conceptos místicos.

Fundamentos de diseños.
En todo diseño se tienen en cuenta cuatro componentes, lo conceptual, lo visual, lo relacional y lo práctico. Son elementos conceptuales aquellos que no son visibles: Son el punto, la línea, el plano y el volumen. Cuando los elementos conceptuales se hacen visibles, adquieren forma.

El número Pi.
El número pi es la relación entre la longitud de la circunferencia y su diámetro.

La sección Áurea.
El número áureo y la sección áurea están presentes en todos los objetos geométricos regulares o semiregulares en los que haya simetría pentagonal, pentágonos o aparezca de alguna manera la raíz cuadrada de cinco.
-Relaciones entre las partes del pentágono.
-Relaciones entre las partes del pentágono estrellado, pentáculo o pentagrama.
-Relaciones entre las partes del decágono.
-Relaciones entre las partes del dodecaedro y del icosaedro.

Los sólidos platónicos.
Para Platón, hay cinco sólidos tridimensionales de aristas, ángulos y caras iguales, tales sólidos platónicos son: el tetraedro, el cubo, el octaedro, el icosaedro y el dodecaedro.Esta exposición la hace en su diálogo el Timeo, en el que plantea que de la quinta combinación, (dodecaedro) Dios se sirvió para trazar el plano del universo.

He compuesto el audio de este video con las “Frecuencias Solfeggio”, que incluyen estas seis frecuencias:
UT (396 Hz) Frecuencia para liberar el miedo y la culpabilidad.
RE (417 Hz) Frecuencia para deshacer las situaciones y facilitar el cambio.
MI (528 Hz) Frecuencia para la transformación y los milagros. Reparación del ADN.
FA (639 Hz) Frecuencia para la conexión y las relaciones.
SOL (741 Hz) Frecuencia para el despertar de la intuición.
LA (852 Hz) Frecuencia para volver al orden espiritual.

Bibliografía de referencia:
Antes de nada quiero dar mis más sinceros agradecimientos al arquitecto y pintor Hernán Duval.
Estética de las proporciones en la naturaleza y en las artes.- Matila C. Ghyka. Ed. Poseidon. 1977
El número de oro I y II.- Matila C. Ghyka. Ed. Poseidon. 1968
La Divina Proporción.- Luca Pacioli. Ed. Akal S.A. 1991.
Geometría Sagrada, Descifrando el código.- Stephen Skinner. Ed. Gaia. 2007
Sacred Geometry.- Miranda Lundy. Ed. Walker & Compny, New York. 1998
El antiguo secreto de la Flor de la Vida.- Vol. 1 y 2, Drunvalo Melchizedek. Ed. Teohua, Mexico
www.duval.c

l
www.bibliotecapleyades.net/geometria-sagrada

www.charlesgilchrist.com
www.georgehart.com

 

Fuente   OVNISenCAZORLA

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ARTESANOS. Una Película de Vida [ Completa ] – Estamos a un cambio de mirada de lograr la alquimia social. El gran despertar de la conciencia colectiva

“La sincronía es el lenguaje del corazón: el cambio de mirada. ARTESANOS, una película de vida hecha con pulso para compartir latidos. Compartir es igual a multiplicar. Es dar y recibir al mismo tiempo: crear abundancia en reciprocidad. El juego de ganar ganar. Abrir las manos para desplegar las alas.

artesanos

Santiago Pando estrena su nueva película Artesanos: Una película de vida.

La fecha oficial del reciente estreno de Artesanos fue el 11 de noviembre, es decir, el día once del mes once del año once, una fecha que está marcada en el calendario maya como la apertura de una puerta de preparación para el cambio de paradigma existencial que se cumplirá en 2012.

Y es que ARTESANOS pretende cambiar paradigmas y contagiar al mayor número de personas posible para lograr que todos lleguemos y vivamos el cambio de una manera más consciente.

Estamos a un cambio de mirada de lograr la alquimia social. El gran despertar de la conciencia colectiva. La sincronía es el lenguaje del corazón, el cambio de mirada.

“Lo que vivimos hoy es un punto de quiebre. Es un hartazgo social, grados de violencia que alcanzan niveles impensados y por donde veas hay cosas que sobrepasan la podredumbre. Las instituciones se pudren y mueren desde dentro. Hasta ahora, lo más importante era el mundo de las formas, que era más importante que el fondo. Vamos al fin del mundo de la razón, de la competencia, de la lucha, de la avaricia, al fin de todo eso para vivir en el paraíso en donde el individuo y el yo no es lo importante; lo importante es fluir con la vida y vamos a ello”, explica Pando

ARTESANOS, una película de vida hecha con el pulso para compartir latidos.

Compartir es igual a multiplicar. Es dar y recibir al mismo tiempo. Crear abundancia en reciprocidad. El juego de ganar ganar. Abrir las manos para desplegar las alas.

La vida, cuando se basa en la apariencia, puede no ser lo que se creía. Eso lo sabe Pando, quien descubrió mundos más allá de lo material y desde hace años se dedica a provocar cambios en la conciencia de los demás

Inscribir el filme ARTESANOS en un género específico es complicado. Baste decir que es un filme de vida; no es de ficción, ni tampoco documental, ya que tiene poco de ambos.

En palabras del propio Pando, este trabajo forma parte de un grupo de “películas hechas al revés de cómo se hacen las de ficción. Se hacen a través de la sincronía, que es el lenguaje universal en donde se encuentran el espíritu y la materia. Es un punto de encuentro entre el mundo material y el reino espiritual desde un punto de vista cotidiano, que es como deberíamos ver la realidad siempre”.

Santiago Pando:
Era presidente de una multinacional de publicidad en México, uno de los creativos más reconocidos en su medio. Creó la campaña publicitaria de Vicente Fox. Sus comerciales fueron premiados en festivales internacionales.

Su profesión le había abierto muchas puertas a un mundo ciego y sordo. Es entonces cuando, como dice él, la vida le colgó de cabeza en el árbol de la sabiduría. Dios lo zarandeó, como dirían los indígenas de las montañas de Oaxaca.

Logró atravesar el espejo de la realidad para abrírsele las puertas de la percepción. Y allí, con los medios que conocía y había utilizado, decide hacer una película para volcar en ella esta nueva realidad.

Siempre hay algún catastrofista anunciando el fin del mundo, con fecha incluída.
La diferencia con Pando es que él anuncia un nuevo mundo, un mundo que en este mundo está colapsando para dejar paso al nuevo ser.

Fuentes:  Artesanos33  Createandshare

Decida Triunfar 

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Hay que derrumbar viejos esquemas de entendimiento de cómo funciona la realidad

Brad Hunter: Hay que derrumbar viejos esquemas de entendimiento de cómo funciona la realidad

Entrevista de Silvia Patrono

 

Silvia Patrono- ¿Puedes definir qué es la espiritualidad para ti?

Brad Hunter- Uno de los grandes descubrimientos de Einstein fue entender que la materia y la energía son formas distintas de una misma esencia. La materia se puede transformar en energía, y la energía en materia, es decir, son polaridades opuestas de una misma y única sustancia universal, Eter, Prana, Chi, o como quieras llamarla. Espiritualidad entonces, es evolucionar desde la materialidad para lograr – mediante la autoexperimentación vivencial- trascender de un estado denso a otro estado vibracional superior, mediante el alcanzar estados elevados de la conciencia.

S. P.-¿Qué relación tiene la “conciencia” en la espiritualidad?

B. H.- Es la Conciencia Universal la que determina la frecuencia de vibración que va a dar estado a la energía. A un tercer estado de conciencia corresponde una realidad de densidad afín, la cual llamamos tercera dimensión y que es acorde a la evolución que necesita para su desarrollo. El nivel de acercamiento individual y colectivo a dicha conciencia, es el que determina nuestro estadío frecuencial evolutivo personal y el de la Humanidad. Cuando la energía material se transforma por evolución, comienza a vibrar en una mayor frecuencia y se convierte entonces en energía espiritual. Los antiguos lo llamaban “alquimia espiritual”, y es la concecuencia de aumentar el nivel frecuencial de la estructura atómica de nuestros cuerpos. Al evolucionar la conciencia, cambia por correspondencia, la realidad.

S. P.-¿Cómo logramos la alquimia espiritual?

B. H.- El único camino para alcanzar esta “alquimia espiritual” es mediante la conciencia del amor. Los grandes maestros de la humanidad, no vinieron a hablarnos de física cuántica, ni de complejas dinámicas universales, sólo nos pidieron funcionar desde y para el amor. La velocidad de la energía humana que se logra desde el verdadero amor, hace que la velocidad de un polo hacia otro sea mayor, hasta alcanzar lo infinito y al estar en los dos polos al mismo tiempo ya no se desea, ya no se siente insatisfacción y se es feliz, pues ya no hay agitación mental, sino calma mental, ya no me siento atraído por el otro polo. Experimentamos así la conciencia de la unidad Universal.

S. P.- ¿Cuál es tu visión sobre el amor?

B. H.- El Amor es el más poderoso acelerador de partículas. El Amor es la forma más coherente de “portar” y “ofrecer” energía creacional. Sólo evolucionaremos cuando entendamos que evolución es ayudar a evolucionar al Universo. El Amor en su expresión más pura es una frecuencia que se manifiesta en proporción dorada, (la proporción y frecuencia en la que se manifiesta la creación). Una frecuencia de amor o Phi, es la frecuencia que permite el salto ascensional en la escala evolutiva.

S. P.-¿Cómo alcanzar la espiritualidad en un mundo que nos distrae del verdadero despertar?

B. H. – Hay un antiguo cuento que lo resume muy bien y habla acerca de un grupo de discípulos con su maestro, preocupados en alcanzar vivir en espiritualidad en todo momento. El maestro ejemplificó el proceso pidiendo a sus atentos discípulos, que intenten llenar un colador con agua. Infructuosamente una y otra vez, intentaron volcar agua sobre el colador y como es lógico el agua se filtraba a través de los agujeros. Con la práctica espiritual es lo mismo; no es ése el modo de llenar un colador con agua, ni tampoco lo es para nuestra espiritualidad. El maestro tomó entonces el colador en sus manos y lo arrojó lejos al mar. El colador flotó unos instantes y después se hundió. “Ahora está lleno de agua, y así permanecerá” dijo el maestro. Ese es el modo de llenar un colador con agua, y es el modo de realizar la práctica espiritual. No se logra vertiendo pequeñas dosis de vida ?divina en la individualidad, sino arrojando la individualidad dentro del mar de la espiritualidad.

S. P.- ¿Qué es lo que más te pregunta la gente que va a escuchar tus conferencias o charlas?

B. H.- La preocupación generalizada es acerca de lo que va a pasar con sus vidas frente a los flagelos que vive actualmente la humanidad: crisis económica, hambre, desocupación, cambios climáticos, etc. y la cuestión es como trascender en evolución por sobre dichos problemas. Siempre les pido que ante todo, hay que conservar el positivismo y que no hay que temer por lo que pasa, sólo hay que moverse hacia otro lado de la vida desde la conciencia y no desde el miedo. La Madre Tierra no quiere excluirnos de su plan, sólo espera que nos acerquemos a su nueva frecuencia. La integración no es negar o excluir algo, ni tampoco mantener un pensamiento positivo sin conciencia. Solo es movernos de una frecuencia a otra. El tema es que nadie va a hacer por nosotros, lo que debemos hacer por nosotros mismos. Debemos aprender… de eso se trata la evolución. El nuevo conocimiento nos enseña que el poder radica en nosotros mismos y que existimos como parte unificada de un Sistema Universal que nos integra y nos posibilita la existencia otorgándonos lo necesario para vivir y no sufrir. Sólo debemos aprender a vivir. Dios nos regala la vida, no como vivir.

S. P.-¿Cuál es la mayor resistencia que pone la gente cuando le hablas del poder de la emoción, las palabras y que no existen las víctimas?

B. H.- Hay que derrumbar viejos esquemas de entendimiento de cómo funciona la realidad. La gente posee muchos mandatos condicionantes que le impiden afrontar el cambio. Debemos entender de una buena vez, que todo lo que me pasa lo estoy creando y es mi responsabilidad. Debemos reemplazar el eterno y muy escuchado lamento ¿Por qué me pasa esto? ¿Por qué estoy creando esto? Todo lo que existe se basa en frecuencias. Atraigo a mi vida igual frecuencia a la que transmito. Cada emoción, pensamiento, sentimiento es una carga energética que al sumarse individualmente determina una frecuencia única personal y que al igual que un documento de identidad, nos identifica frente a lo que el Universo nos responderá por ley de acción y reacción.

S. P.-¿Qué espacio consciente le das a la Ley de Atracción en tu vida personal?

B. H.- La Ley de Atracción es incompleta e ineficiente si no conocemos como funciona el campo del intelecto y de que depende la materialización. Somos unidades de energía, y depende de la energía disponible que poseamos, el lograr las frecuencias correctas para materializar nuestro destino. Los elementos que necesitamos, – fundamentalmente Oxígeno, Agua y Nitrógeno- , los conseguimos del respirar, del comer, del hábitat y de otros seres vivos, entonces de acuerdo a la calidad de la energía que asimilamos, será el potencial para materializar. La realidad se materializa, por la potencia del rango de emisión, no por la ilusión de lo que pensamos. A mayor energía, mayor poder de la mente. En un Universo hecho de ondas, el foco coherente es el medio que tiene la capacidad de atraer fuerzas creativas con fluidez. La coherencia en cualquier nivel es coherencia en todos los niveles. La Ley de Mentalismo no funciona separada de otras 7 Leyes Universales. La Ley de Atracción es sólo el capítulo 1 de una extensa serie de conocimiento. Vivimos de ilusiones, morimos de realidades, el gran problema es que siempre nos vendieron la verdad fragmentada.

S. P.- Desde pequeño te has sentido atraído por los OVNIS, lo que te ha llevado a estudiar este fenómeno a fondo. ¿A qué conclusión has llegado, existen o no?

B. H.- Si el Universo es materia y la materia es sustentada por una Mente Consciente Universal -y nosotros somos parte integrante de la misma- debe haber muchos “nosotros” haciéndolo en otras realidades y en otros espacios. No existe una tercera dimensión, sin una cuarta que la sustente y así sucesivamente. El Universo es como una gran radio transmitiendo en múltiples frecuencias y longitudes de onda en cuyas estaciones hay muchos locutores y gente hablando. Por suerte, no podemos percibir a todas las estaciones al mismo tiempo y a quienes hablan en éstas, porque no podríamos concentrarnos en nuestra propia transmisión. Una sola especie, no es capaz de sustentar semejante Universo. Cada uno de los seres vivos del Universo son dispositivos que mantienen al mismo Universo funcionando. Si observamos la grandeza del Cosmos, nos daremos cuenta de la diversidad de vida que existe sustentándolo.

S. P.- En tu opinión, ¿quiénes se están volcando más a una búsqueda espiritual donde no hay víctimas y somos los creadores de la realidad que vivimos, los jóvenes o la gente de mediana edad?

B. H.- No es por edad sino por evolución, un niño puede poseer una alma vieja y puede despertar rápidamente a la sabiduría que porta su alma. La búsqueda y el despertar no está condicionado por edad, sí por años de mandatos desinformativos y limitadores. Los jóvenes poseen una nueva genética que le permite aceptar mejor las cosas, incluso en relación a alguien que consideramos “ya adiestrado”. Igualmente, son muchos los factores que determinan la recepción-evolución del conocimiento.

B. H.- El mejor escritor es el que relata sus libros frente a su audiencia y el permite que cada uno de esos oyentes escriba lo aprendido en el libro de la vida, creando juntos una mejor historia para todos. Opino que los libros se escriben evolucionando a diario sus escritos, en las hojas de la matriz cuántica. Existe una única biblioteca universal y es la que lee continuamente nuestro DNA. El Universo evoluciona a cada instante con los escritos que hacemos a cada instante a medida que vivimos. No pienso en términos tradicionales de hacer y proyectar. Uno hace y proyecta en todo momento y ante cada circunstancia de la vida, por lo que lo más mínimo, afecta al conjunto. Aquí “esto”, “soy” y “hago” lo que mi conciencia ordena que es correcto, ese es mi proyecto, espero sea un aporte valioso tanto para un insecto cuando lo admiro volar, como a un asistente de mis conferencias cuando comparto lo que investigo. Vivimos creando realidades y somos poco conscientes de ello. Ser consciente de ello, ¿no es el mejor de los proyectos? La conciencia de la co-creación nos obliga a ser muy responsables de lo que “escribimos” y “proyectamos” a diario en la existencia, porque al “pensar” y “hacer”, estamos afectando con nuestra experiencia, la matriz de la Conciencia Universal.

S. P. -Muchos de nuestros miembros nos preguntan qué hacer para estar preparados para el 2012. ¿Qué le diría Brad Hunter a ellos?

B. H.- La parte vieja del ciclo es aquella dominada por el ego, el miedo, la inseguridad, la carestía, las religiones, los sistemas bancarios…eso se está derrumbando hasta desaparecer. Todo eso era sustentado por nosotros mismos y un nivel de conciencia. No cambió la realidad, cambió la conciencia y al hacerlo, cambia la forma de percibirla. La parte nueva es el fin de vivir bajo las leyes de la polaridad, el fin de la dualidad como fuerza divisible. La evolución de la conciencia es la que nos lleva a integrar ambas partes en un todo evolutivo que trasciende la polaridad. Al hacerlo se ingresa en una nueva evolución en la que la Unidad y la aceptación de la polaridad como partes de un todo. No hay una fecha precisa que marca la evolución, el cambio ya está en proceso. Es fundamental no estar pendientes de fechas, porque éstas condicionan nuestra propia evolución, lo elemental es ser conscientes que debemos equilibrarnos y convertirnos en receptores de la nueva energía que emana cíclicamente cada 26.000 años y que proveniente del Centro de la Galaxia, lo cual es una realidad científica comprobada. La historia evolutiva del planeta nos marca con pruebas, que el Universo se encarga de extinguir todo aquello que no sirve a la evolución, dando espacio a versiones mejoradas de antiguas especies. El proceso de enjuiciamiento “ya” está en proceso y es la misma energía la encargada de determinar quien hizo mérito evolutivo para ser aceptado en la nueva Tierra. Cada ser humano posee un rango vibracional que lo identifica y es determinada por como “eligió ser” frente a la vida por libre albedrío. Esa frecuencia va ser nuestro propio juez.

S. P. – Has tenido el privilegio de entrevistar a José Arguelles. ¿Puedes compartir con nosotros alguna anécdota con respecto a ese encuentro?

B. H.- Uno de mis fundamentos de investigación es despersonalizar la información. Sin desmerecer el trabajo y la relevancia de nadie, personalmente no focalizo en personajes, sí en conocimientos. Durante años nos convertimos en seguidores espirituales de líderes y no en seguidores espirituales de espiritualidad. Así nos fue. Es tiempo de igualdad desidentificación. La importancia del cartero es convertirse en el medio que nos acerca la carta. Esto mismo lo aplico a mi persona, es por eso que comunico información y no personificación. Hablando de conocimientos, creo que lo que más me impactó es hallar en sus teorías una coherencia con otros conocimientos investigados por otras ramas de la investigación. La teoría del campo del intelecto planetario de los rusos, es similar a la teoría de la noosfera defendida por Arguelles, la frecuencia del tiempo lunar es coincidente con otras teorías cuánticas, etc.

S. P. -¿A quién desearías entrevistar próximamente y por qué?

B.H. -A todo aquel que tenga algo constructivo y creativo que decir. La evolución necesita evolucionismo y eso lo podemos encontrar tanto en la calle como en la NASA. Todos estamos participando en un mismo proceso y cada experiencia de vida, es “cargada” a la Matrix Universal, la cual llamamos la “Mente de Dios” y que no discrimina ninguno de los aportes que recibe. Estamos construyendo a diario un Universo participativo en el cual tú y yo somos parte actuante del mismo escenario. El verdadero investigador o periodista es el que logra ver en el escenario diario de la vida, los mejores aportes para su investigación. A diario entrevisto a la vida y no dejo de sorprenderme lo mucho que tiene para decir.

Reportaje exclusivo para www.creandotuvida.com

Tomado de marta lidia tressols romero

Fuentes videos:   

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La consciencia como propiedad fundamental del universo, y no como un producto de la materia, podría no tener localidad sino estar diseminada en todas las cosas como una red que in-forma la totalidad del cosmos.

“Dios no permanece petrificado y muerto;

Las piedras mismas gritan y se elevan al Espíritu”.

Hegel.

Con el triunfo del empirismo científico a fines del siglo XVII, fundamentado en la observación y experimentación sobre el mundo sensible, el materialismo como filosofía pasó a convertirse en el inamovible, inapelable e incluso inconsciente paradigma de realidad de Occidente durante los últimos 400 años. El principio básico de esta filosofía se formula en el axioma que sigue: “La materia es todo lo existe”. Desde entonces, el universo pasó de ser un organismo cósmico, como lo consideraban los antiguos, a ser visto como materia inanimada en movimiento, sujeta a los ciegos condicionamientos del azar y a la Segunda Ley de la Termodinámica: la entropía, la cual establece que todos las cosas tienden al desequilibro y que el desorden cósmico es cada vez mayor.

Con el descubrimiento de Einstein acerca de la equivalencia entre masa y energía, formulado en la famosa ecuación E=mc², y el nacimiento de la teoría cuántica, el materialismo se ha visto obligado a abandonar su soporte sensible de átomos que chocan entre sí como fundamento último de todas las cosas para pasar a una imagen del universo formada por una aparentemente infinita cantidad de energía en distintos estados, una nube cuántica de probabilidades. Sin embargo, el principio subyacente de la ciencia ha cambiado muy poco: “La energía inanimada en movimiento es todo lo que existe”.

Esta filosofía ha dejado a la consciencia (y con ella, todo el sentido de la condición humana) reducida a mero epifenómeno de los ciegos procesos de la energía que conforma todo lo que existe, accidente azaroso e insignificante en el inmenso sinsentido cósmico. Desde su triunfo hace 400 años, el método científico ha tratado de dar respuesta a sencillas preguntas —como “¿dónde se encuentran nuestros recuerdos?”— buscando pistas en los procesos fisiológicos neuronales, químicos y más recientemente cuánticos de la estructura energética que conforma el cerebro. Esta búsqueda se ha basado en el supuesto de que existirían “huellas mnémicas”, materiales almacenados de alguna forma en el sistema nervioso, dependientes de las uniones entre las células neuronales (las llamadas sinapsis). 

Los neurocientíficos han intentado durante décadas encontrar estas huellas mnémicas en el cerebro sin éxito.  Los experimentos de Kart Lashley, basados en entrenar animales para que aprendan trucos y luego remover partes de sus cerebros para ver en donde se almacena el aprendizaje, demostraron para su asombro que podía retirarse hasta el 60 por ciento del cerebro –cualquier 60%– sin que hubiera efecto alguno en la retención de este aprendizaje. Como señaló B. Boyscott, manifestando la perplejidad de los buscadores de huellas mnémicas: “la memoria parece estar en todas partes y en ninguna en particular”.

Hoy en día sabemos que las células cerebrales, todas las sustancias químicas en las sinapsis y las estructuras nerviosas y moleculares que conforman el cerebro, funcionan mucho más rápidamente de lo que antes se pensaba, cambiando constantemente, lo que hace al cerebro un soporte muy inestable como almacén de memoria. Hoy sabemos también que todas las células de nuestro cuerpo están naciendo y muriendo en una constante renovación orgánica. Recientes estudios han demostrado que incluso las células cerebrales, consideradas hasta hace poco elementos perpetuos del organismo, se renuevan periódicamente.

En su fascinante libro El Renacimiento de la Naturaleza, el biólogo que va a contracorriente, Rupert Sheldrake, sugiere a esto una respuesta tan revolucionaria como sencilla: “Tal vez exista una razón ridículamente simple para todos estos fracasos recurrentes: es posible que las huellas mnémicas no existan. Por el mismo motivo podría verse condenada al fracaso una búsqueda dentro del televisor de huellas de los programas que uno haya visto la semana pasada: el aparato sintoniza transmisiones, pero no las almacena. Volvamos a pensar en la analogía del televisor: el daño en algunas partes del circuito puede ocasionar la pérdida o la distorsión de la imagen; el daño en otras partes puede determinar que el aparato pierda la capacidad de producir sonido; un fallo en los circuitos de sintonía puede impedir que se reciban uno o más canales. Pero esto no demuestra que las imágenes, los sonidos y los programas completos estén almacenados en los componentes dañados” (Sheldrake, 1994).

Esta analogía propuesta por Sheldrake puede ser enormemente reveladora: “Imagínese que está viendo un programa televisivo por primera vez, sin tener ni idea de lo que es la televisión. Desde un punto de vista más primitivo, podría creer que realmente hay unos seres pequeños en el aparato. Al inspeccionarlo, rápidamente descartaría esa explicación, excesivamente simplista. Se daría cuenta de que había un montón de cosas dentro del televisor. Educados como estamos sobre las maravillas de la ciencia, probablemente decidiríamos que el equipo que hay en el interior del aparato es el que creó la imagen y el sonido. Al ir dando vueltas al mando y obtener diferentes imágenes y sonidos, nos iríamos convenciendo de que esta es la explicación. Si retiráramos un tubo del aparato y la imagen desapareciera, probablemente creeríamos que habíamos demostrado nuestra teoría de manera convincente. Supongamos que alguien nos dijera lo que realmente ocurre: que los sonidos y las imágenes provienen de un lugar lejano, son transportados por ondas invisibles que de alguna manera se pueden crear en ese lugar lejano, son captadas por nuestro televisor y transformadas en imágenes y sonidos. Probablemente esta explicación nos parecería ridícula. Como mínimo, parecería desobedecer la ley de la navaja de Occam; es decir, es mucho más sencillo creer que las imágenes y sonidos son creados por el televisor que imaginar unas ondas invisibles (Robertson, 2002). Sin embargo, es así como funciona.

Pero si la memoria no estuviera localizada en el cerebro, sino que este fuera más bien un órgano que la “sintoniza” o estructura como una especie de compleja antena receptora, entonces… ¿dónde estaría?

En 1964 John Bell demostró que, a nivel cuántico, todas las partículas del universo pueden comunicarse entre sí instantáneamente, sin mediar movimiento entre ellas o transferencia de energía de algún tipo. A estas conexiones Bell las denominó “no-locales”, ya que ocurren entre las partículas por fuera de cualquiera de las dimensiones de la física observables. Esto representaba un serio problema para Einstein, ya que la teoría de la Relatividad Especial, consistente y comprobada, postulaba que ninguna forma de energía podía moverse más rápidamente que la luz. Einstein negó la realidad de las conexiones no-locales a nivel cuántico, llamándolas sarcásticamente “acción fantasmagórica a distancia”. Sin embargo, reiterados experimentos posteriores probaron ineludiblemente que las conexiones no-locales eran una realidad fundamental del mundo cuántico. Por lo tanto las leyes que aplicaban a lo infinitamente grande (la relatividad) y a lo infinitamente pequeño (la física cuántica) parecían hallarse en contradicción. (más…)

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Mi nombre es George Kavassilas y he tenido una increíble variedad de experiencias, viajando a través de las dimensiones de nuestro universo en el 2003 y el redescubrimiento de lo que la vida en este planeta se trata. Es más importante que se le hizo creer.

Es mucho más importante y magnífico en el gran esquema de las cosas que te puedas imaginar. Me gustaría compartir con ustedes mis conocimientos y sabiduría que he adquirido durante una vida de experiencias extraordinarias.

Fuente:La Caja de Pandora

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Si la conciencia es un fenómeno cuántico, como la evidencia sugiere, entonces es probable que la información (memoria) que comprende nuestra conciencia (o alma) persista más allá de la muerte, integrándose a la conciencia del universo

El canal estadounidense Science Channel tiene una interesante serie, Through the Wormhole, narrada por la sempiterna voz de Morgan Freeman, sobre los grandes misterios de la ciencia y de la mente humana. En un reciente capítulo se discute el fenómeno de la vida después de la muerte.

Uno de los científicos de frontera que más hondo a entrado en este “agujero de gusano”, es el físico y anestesiólogo Stuart Hameroff. El Dr Hameroff, junto con el eminente físico Roger Penrose, ha formulado una notable teoría que considera que la conciencia es un fenómeno cuántico y como tal es una propiedad fundamental de todo el universo.

“Nuestras almas están construidas de algo mucho más fundamental que las neuronas, están construidas por la misma tela del universo. Creo que la conciencia o su precursor, llamémosla protoconciencia, ha existido en el universo desde siempre, quizás desde el Big Bang.

Lo cual recuerda la creencia budista e hinduísta de que la conciencia está intrincada al universo como un hilo en una tela,  y tal vez es lo único que existe.

La ominosa voz de Morgan Freeman nos dice que “La la conciencia cuántica podría explicar las experiencias cercanas a la muerte”, a lo que Hameroff responde:

“Digamos que el corazón se detiene, la sangre deja de fluir, los microtúbulos pierden su estado cuántico, pero la información cuántica que existe en los mircotúbulos no es destruida, no puede ser destruida, sólo se distribuye  en el universo entero, si el paciente es resucitado, esta información cuántica puede regersar  a los microtúbulos y el paciente puede creer que vio una luz blanca, un tunel, o flotó fuera de su cuerpo. Ahora si no son revividos y el paciente muere, tal vez esta información cuántica pueda existir fuera del cuerpo, indefinidadmente, como su alma”.

En una entrevista anterior con el sitio Daily Grail, Hameroff dijo:

“Bajo condiciones normales la conciencia ocurre en el nivel fundamental de la geometría del tiempo espacio confinado al cerebro. Pero cuando el metabolismo que conduce la coherencia cuántica (en microtúbulos) se pierde, la información cuántica se filtra hacia la geometría del tiempo espacio en el universo como totalidad. Siendo holográfica y entrelazada no se disipa. De aquí que la conciencia (o la subconciencia, como la de un sueño) pueda persistir”.

Hameroff hace referencia a la propiedad de las partículas subatómicas de formar estados de entrelazamiento cuántico entre sí, estos estados son tales que un grupo de partículas forma sistemas holísticos de intercambio de información instantánea no obstante que las partículas estén a millones de kilómetros de distancia. El alma y nuestra memoria podrían ser sistema cuánticos. Holográficos en el sentido en el que en cada partícula de este sistema podría contener la totalidad de la información del mismo, como si en un fotón existiera toda la información de todas las estrellas. Quizás el alma o la conciencia cuántica que habita un cuerpo al morir regresa a este estado de entrelazamiento cuántico con todas las partículas del universo, en lo que Phillip K. Dick entiende por anamnesis: un aspecto de la gnosis en el que la información (o la memoria) de un individuo es recolectada por el sistema como un todo, alimentándose de esta memoria para construir un nuevo circuito en el funcionamiento del programa o universo. Literalmente el universo se alimenta de nuestra información, absorbe nuestra alma (pero más que perdernos ganamos ser todo el universo.)

Vivimos entonces en “piel holográfica” aquel inolvidable verso de Borges: “ser para siempre; y no haber sido”.

 

 

Fuente:  Pijamasurf

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